La pasada semana las patrullas de Los Ángeles de la Noche recorrieron el barrio chino de Valencia, una de las zonas más conflictivas de la ciudad, donde se registraron cerca de 600 intervenciones policiales durante el último año.
Todo transcurría sin incidentes. Repartieron cientos de octavillas informativas con consejos de seguridad y su presencia fue recibida por muchos vecinos como una muestra de seguridad y apoyo en las calles. Pero, durante la patrulla, la Policía Nacional hizo acto de presencia y procedió a identificarlos. Les requisaron los bastones de senderismo y les mantuvieron retenidos durante más de una hora.
Si pusieran el mismo empeño en combatir la delincuencia, estas patrullas no serían necesarias.
